Luego de una década de enseñar a contar dibujando en cuadritos, a uno se le pasa que ya están grandes algunos de nuestros otrora alumnitos. Pero también, sobre todo, que ahora van haciendo camino por ellos mismos, sin que uno tenga ya nada que ver. Para festejar eso y la compañía que nos hicimos entre los regulares y los profes este año, nos juntamos el sábado pasado como todas las tardes pero esta vez a hacer balance y pensar en qué podemos mejorar el año que viene.

Luego de un somero análisis de las principales obras de las mujeres y los hombres de esta escuela, comenzaron a aparecer algunos de los viejos como Lean y los Martines, Méndez o Lietti. Lucy y Lean comandaron desde la cocina la factura de las pizzas caseras, Gus compró la muzza (no sin antes pedirle al almacenero quele haga probar todos los quesos) y la vaquita de todos los sábados, esta vez enardecida de billetes y mejor regada, la hicimos en la terraza de la escuela tomando el aire de la primavera que se va.

Queda en el haber las salidas que hicimos -la de Haedo y la de Recoleta-, la visita al estudio de Diego Parés, la cantidad de páginas que Mosquito le hizo hacer a los suyos, las tomas de modelo vivo que hicimos, las alumnas de historieta más lindas de Buenos Aires que tenemos y el bello grupo que entre todos hacemos. Nos vemos en 2011, cuando pase el calor y la fiebre.
¡Estamos orgullosos de ustedes, amigos!
Cristian y Mosquito